Cuidados tras un accidente cerebrovascular

Con el término «ictus» nos referimos a cualquier trastorno de la circulación cerebral, de comienzo súbito, y que puede ser consecuencia de la interrupción del flujo sanguíneo a una parte del cerebro (isquemia cerebral) o por el contrario a la rotura de una arteria o vena cerebral (hemorragia cerebral).

Aproximadamente el 75 % de todos los ictus son infartos cerebrales. Sus consecuencias en el cerebro suelen ser catastróficas y los síntomas producidos muy incapacitantes.

Cada minuto que pasa, las posibilidades de recuperación se reducen.

Es una de las causas más importantes de incapacidad permanente del adulto y la segunda causa de muerte (la primera en mujeres). Además, puede provocar secuelas que afecten de manera importante la calidad de vida.

Por todo esto, es vital acudir de manera precoz a un centro hospitalario para instaurar el tratamiento cuanto antes y aprovechar la neuro plasticidad del cerebro que hace que, en esas primeras horas, sea más fácil recuperar las funciones cerebrales afectadas.

HIGIENE EN EL BAÑO

  • Si la persona se pude desplazar, es conveniente hacerlo en el cuarto de baño, acondicionado para evitar caídas y dar mayor seguridad.
  • La bañera debe disponer de goma antideslizante en su superficie e instalar pasamanos o barandillas en ambos lados de la pared y la bañera.
  • Colocar una silla de plástico o banquillo dentro de la bañera o ducha para que pueda sentarse. Es muy útil la ducha de teléfono.
  • Si se padecen trastornos sensitivos, el familiar comprobará la temperatura del agua para evitar quemaduras.
  • Para entrar en la bañera se apoyará primero la pierna afectada y para salir, la pierna no afectada.
  • Únicamente para salir de la bañera, colocar una alfombra de baño o toalla gruesa para evitar resbalones.
  • Secar bien y evitar la humedad de la piel, sobre todo en los pliegues (axilas, ingles).
  • Proteger y cuidar la piel con cremas hidratantes extremando el cuidado de las zonas con prominencias óseas (ver este artículo).
  • Para el afeitado es más seguro usar maquina eléctrica, excepto si es portador de marcapasos.
  • Para la higiene bucal, son prácticos los cepillos de mango largo.
  • Puede ser necesario recibir ayuda para la higiene del cabello y en el cuidado de las uñas.
  • Es preferible, si puede, que realice solo su aseo personal aunque sea con dificultad y hacer trabajar la parte del cuerpo afectada.
  • No es aconsejable que se quede solo en el baño, hasta su completa recuperación.

HIGIENE EN LA CAMA

Debe realizarse a diario y pidiendo al paciente su colaboración. Preparar el material antes de empezar y evitar corrientes de aire.

Se necesitará:

  • 2 depósitos: uno con agua jabonosa y otro con agua limpia
  • 1 esponja suave.
  • 1 toalla grande.
  • Crema protectora para la piel.
  • Protector para no mojar el colchón.
  • Primero se lavará la cara y el cuerpo con el paciente boca arriba. Después se movilizará hacia un lado para lavarle la espalda.
  • Secar muy bien evitando la humedad de la piel,  sobre todo en los pliegues (axilas, ingles, etc.).
  • Proteger la piel con crema hidratante extremando el cuidado en las zonas de prominencias óseas.
  • Evitar que permanezca en cama durante el día. Para ello se dispondrá de un sillón cómodo al lado de la cama para sentarse.
  • Si la movilidad está muy reducida, evitar que la piel se ulcere disponiendo de almohadas suaves en el sillón.
  • Para el afeitado es mas seguro usar maquinilla eléctrica.
  • Es importante el aseo bucal y dental después de cada comida, así como el higiene del cabello y cuidado de las uñas con la frecuencia necesaria.
  • Progresivamente hay que ir potenciando su independencia.

CONSEJOS PARA VESTIRSE

  • Es aconsejable disponer toda la ropa de una forma ordenada y colocada según el orden de su uso.
  • Es preferible empezar a vestirse primero por la extremidad afectada y desvestirse al revés.
  • Al principio es mejor utilizar prendas de vestir prácticas y holgadas, como ropa deportiva con elástico en cintura, corbatas con cinta elástica, zapatillas con velcro, ropa sin botones (cremalleras, etc.).
  • Los zapatos deben ser cómodos y cerrados para que el pie esté sujeto. Un calzador de mango largo le ayudará a calzarse.
  • Para vestirse y desvestirse es mejor estar sentado. Con las dos manos juntas, poner la pierna afectada encima de la pierna sana y así será más fácil poner el calcetín o el pantalón.
  • Es aconsejable el empleo de cinturón en pantalones y faldas por si fuera necesario sujetar al paciente, ya sea para evitar una caída o para ayudarle en un desplazamiento.

ALIMENTACIÓN

  • Se procurará que sea una alimentación sana, con bajo contenido en grasas y colesterol y un adecuado aporte de verduras y fruta.
  • Cuando esta enfermedad se asocie a otras enfermedades como diabetes, la dieta se modificará según las recomendaciones que le indiquen.
  • Las personas hipertensas deben, además, evitar la sal.
  • Los pacientes con poca movilidad, que están muchas horas sentados, sufren con frecuencia estreñimiento. Es aconsejable una dieta rica en frutas y verduras.
  • Es muy importante que la dieta tenga en cuenta los gustos del paciente, de lo contrario se abandonará fácilmente.
  • La deglución de líquidos puede estar alterada, por ello es mejor espesarlos.
  • Para facilitar la alimentación, puede resultar de gran ayuda platos con rebordes y cubiertos provistos con mangos especiales.
  • Para comer debe inclinarse hacia a delante con la extremidad afectada bien apoyada.
  • Cuando la dificultad para deglutir es importante, es necesario el uso de sondas nasogástricas.

ESTREÑIMIENTO

  • La distensión (hinchazón) abdominal, flato, náuseas y espasmos abdominales pueden ser signos que indican la necesidad de defecar.
  • Tomar una dieta adecuada con alto contenido en fibra. Incluir en la dieta alimentos laxantes. Deben evitarse los alimentos astringentes.
  • No automedicarse. Intentar evitar la dependencia de laxantes y enemas.
  • Ingesta de líquidos: mínimo 2 litros al día.
  • Mantener la máxima actividad física posible.
  • Es importante la relajación.
  • Puede ser de ayuda tomar un zumo de ciruelas antes de la hora de la defecación.

DIARREA

  • Si es intensa o duradera, debe consultarse al médico.
  • Administrar una dieta astringente.
  • Prevenir la deshidratación del paciente, administrando gran cantidad de líquidos claros.

PREVENCIÓN DE LAS COMPLICACIONES POR LA INMOVILIDAD

  • Se moverán todas las articulaciones al menos 2 veces cada día, ya sea con ayuda familiar o usted mismo para evitar la rigidez articular.
  • A veces es necesario el uso de ciertos aparatos para evitar deformidades (cabestrillo, férulas…).
  • Utilizar un soporte o arco en cama para evitar que los pies aguanten el peso de las mantas.
  • Con la ayuda de sus familiares, deberán realizarse masajes de forma circular en la espalda y prominencias óseas con crema hidratante. Si aparecen enrojecimientos en esas zonas, se evitará el roce, dejándolas al aire.
  • En los pacientes completamente incapacitados, debe tenerse en cuenta la posición en la cama.
  • Deben realizarse cambios posturales.
  • Al estar boca arriba, las manos deben estar mirando hacia arriba y abiertas. Una almohada evita la rotación hacia afuera de la pierna afectada. El cuerpo bien alineado, evitando que el cuello quede flexionado.
  • De lado sobre las extremidades afectadas: El hombro no afectado adelantado y el codo afectado en extensión. Colocar una almohada entre las dos rodillas, con la pierna no afectada un poco más adelantada. En la espalda poner otra almohada para evitar que el cuerpo se gire.
  • Para ponerle de un costado u otro, primero hay que entrecruzar y girar la pierna paralizada, para luego rotar todo el cuerpo hacia el lado sano.
  • En algunos casos, pueden ser útiles colchones antiescaras.

PARA SU COMUNICACIÓN SE NECESITA

  • Hablar a la persona de forma clara y sencilla, sin gritos. Situarse frente a él.
  • Cuando la comprensión es normal y hay alteración del habla, es recomendable el uso de fichas con dibujos para facilitar la comunicación o utilizar lápiz y papel o pizarra.
  • Estimular a la persona con sus progresos. No interrumpirle cuando está hablando y darle tiempo.
  • Evitar que la persona se sienta aislada. Hacerle partícipe de todo lo que pasa en su entorno y que colabore en lo que pueda.

ENTORNO SOCIAL

  • Implicar a la persona, en la medida de lo posible, en su recuperación.
  • Procurarle distracción.
  • Fomentar la relación social: radio mejor que TV, periódicos, música, tenerle al corriente de las cosas familiares etc.
  • Fomentar la readaptación profesional, si es posible.
  • No tratarlo nunca como un niño.
  • A veces hay que aconsejar nuevas aficiones y actividades.
  • Animarle.
  • Ser optimistas.

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